

Los Amortiguadores y Resortes son parte
fundamental de la Seguridad Activa del automóvil, y por ello la
importancia que tienen en la Seguridad Vial, evitando accidentes
provocados por falta de adherencia de los neumáticos al suelo. Es por
este motivo, que deben señalarse las recomendaciones siguientes:
Los amortiguadores y
resortes se desgastan gradualmente
Los conductores van
acostumbrando inconscientemente su forma de conducción al estado del
automóvil y al grado de desgaste de los Amortiguadores y Resortes.
Nunca se dan cuenta de que se están aproximando al
umbral de seguridad, y lo cruzan sin darse cuenta, incluso llegando a
tal límite de que estos ya no cumplen ninguna función.
Una consecuencia directa de unos
amortiguadores desgastados es la perdida de la seguridad en la
conducción: !!El contacto entre el neumático y la vía de rodadura
se reduce considerablemente y puede llegar a ser nulo!!
Por eso es
recomendable realizar las siguientes revisiones:
Comprobar visualmente el estado de la suspensión de
forma periódica, cada 20.000 ó 30.000 Kilómetros, o al menos una vez al
año. Si en alguna ocasión se observa que los Amortiguadores
están defectuosos por golpes, fugas de aceite, o muy blandos o flojos
proceder al recambio de los mismos, también verificar la altura
correcta del vehículo que es dada por los Resortes.
Según la calidad del amortiguador tipo de suspensión y
las condiciones de funcionamiento, la vida media útil podría
establecerse de 40.000 a 100.000 kilómetros.
El uso frecuente en terrenos accidentados o el
transporte continuo de cargas hará necesario un control más a menudo.
Los Amortiguadores suavizan la marcha a la vez que evitan
los rebotes incontrolados de las ruedas generando estabilidad en el
vehículo.
Si los amortiguadores no están en buen estado
comenzaran a producirse rebotes incontrolados de las ruedas generando
poca adherencia de los neumáticos contra el suelo provocando la
inestabilidad del vehículo.
Los Resortes helicoidales son los que garantizan la
altura de un vehículo y los que absorben los impactos producidos por
los pozos e irregularidades del terreno.
Si los resortes no están en buen estado todo el peso
es soportado por los amortiguadores y por el resto de las piezas de la
suspensión.
El equilibrio y la estabilidad de un automóvil en
curvas y frenadas dependen del buen funcionamiento del conjunto
resorte / amortiguador.
El cambio de Resortes se debe
realizar cada dos cambios de Amortiguadores garantizando la
seguridad y el óptimo rendimiento de todos los componentes de la
suspensión.
Síntomas
de Amortiguadores en mal estado:
En la inspección visual se pueden detectar pérdidas de
aceite, ruidos de funcionamiento, retenes defectuosos, bujes dañados,
fuelles protectores y topes rotos y posibles deformaciones que indiquen
daños físicos de los amortiguadores.
Otro indicativo de una deficiente amortiguación puede
ser los desgastes irregulares de los neumáticos, como por ejemplo,
desgastes en forma de planos o manchas
“abolladuras” en toda la banda de rodadura.
Diagnosis comparativa en condiciones de marcha.
Las sensaciones al conducir un automóvil con una
amortiguación defectuosa pueden ser muy indicativas para un
especialista, como por ejemplo, rebotes incontrolados en zonas muy
bacheadas, excesivo balanceo en curvas o influencia del viento lateral.
Síntomas de fatiga de los resortes:
Vehículo bajo, o inclinado hacia adelante, hacia atrás, o en forma
lateral.
Excesivo desgaste en los amortiguadores, rótulas,
extremos de dirección
y bujes.
Desgaste de los topes de goma de la suspensión.
Desgaste desparejo de los neumáticos.
Las espiras del resorte muestran señales de que se
están golpeando entre sí.
Aparición de óxido en la superficie del resorte.
Variación en la distancia entre el borde de
guardabarros y el centro de la rueda.
Consecuencias del mal estado de los Resortes:
Desgaste prematuro del conjunto suspensión:
Amortiguadores, Rotulas, Bujes, Extremos, Axiales, Caja cremallera
dirección, Desgaste desparejo y Deformación Neumáticos.
Imposibilidad de alinear.
Gran probabilidad de pérdida del control de su vehículo con peligro
inminente de accidente.
Consecuencias del mal estado de los Amortiguadores:
Desgaste prematuro del conjunto suspensión: Resortes,
Rotulas, Bujes, Extremos, Axiales, Caja cremallera dirección, Desgaste
desparejo y Deformación Neumáticos.
Gran probabilidad de pérdida del control de su
vehículo con peligro inminente de accidente.
Diagnosis
A nivel de fabricación, la comprobación de amortiguadores se realiza
mediante un banco de pruebas dinamométrico especial, donde se obtienen
las curvas características de amortiguación.
A nivel de reparación, este tipo de comprobadores dinamométricos no son
de aplicación en el taller reparador, ya que la máquina es demasiado
costosa y los amortiguadores se deben desmontar para su control.
Además, para analizar los datos resultantes, se debería disponer de los
datos de referencia del fabricante y así evaluar la medición realizada,
pero estos parámetros y curvas características del amortiguador no
suelen publicarse.
Este tipo de máquinas es utilizada únicamente por los propios
fabricantes de amortiguadores y automóviles, y no por los talleres de
reparación.
Ante estas consideraciones, las pruebas alternativas para comprobar la
eficacia de los amortiguadores de un automóvil son las siguientes:
Diagnosis por el método de balanceo.
Este método consiste en presionar repetidamente con fuerza (por lo
menos 4 veces) sobre los pasa ruedas del automóvil justo en el lugar
donde están montado los amortiguadores para desplazar verticalmente la
carrocería, y observar a continuación las oscilaciones generadas.
Debe indicarse que esta prueba, únicamente tiene validez en los casos
extremos de una amortiguación nula, porque la excitación manual y la
observación visual de la amplitud, número y duración de las
oscilaciones, no permiten conocer de forma precisa el estado de la
suspensión y de los amortiguadores, tanto en la compresión como en la
extensión.
Se trata de una diagnosis subjetiva para casos de amortiguación muy
deficiente.
Diagnosis mediante los comprobadores de
suspensiones.
Con equipos de comprobación de placas oscilantes.
Estos equipos permiten comprobar la eficacia de la
suspensión rueda por rueda, y la asimetría de la suspensión entre las
ruedas de un mismo eje.
El equipo mide el peso dinámico constantemente y selecciona el valor
mínimo encontrado, que es dividido por el peso estático medido en
reposo y multiplicado por 100 para obtener la eficacia por rueda en %.
Hay que tener en cuenta que
los Datos obtenidos en las maquinas probadoras de suspensión como las
utilizados en las inspecciones técnicas, deben ser interpretados como
la eficacia del conjunto de la suspensión, no del estado de los
amortiguadores solamente.
Estas pruebas se realizan “en
caliente”, es decir, después de que el automóvil haya circulado durante
un tiempo determinado, haciendo que el aceite de los amortiguadores se
caliente perdiendo viscosidad y adquiriendo mayor fluidez.
También se debe comprobar la presión de inflado
correcta de los neumáticos para así poder obtener bajo las condiciones
más reales a las habituales valores más exactos.
Debe tenerse en cuenta que una amortiguación reducida
mejora el confort, pero reduce la estabilidad, y una amortiguación muy
rígida asegura la estabilidad de la marcha, pero es muy poco
confortable.
La especificación de diseño fundamental significa que el conjunto de la
suspensión de un automóvil debe mantener de forma constante el contacto
de los neumáticos con la superficie del asfalto, a fin de asegurar en
todo instante que la denominada fuerza de rozamiento o adherencia se
aproxime permanentemente a su valor máximo y en ningún caso se anule,
condición indispensable para el desplazamiento, frenado y estabilidad
del automóvil.
Los amortiguadores
deben reducir de forma instantánea las oscilaciones de las ruedas y de
la carrocería en cualquier situación, pero sin perder el nivel de
confort de los ocupantes del automóvil.
Experimentalmente se ha comprobado que
durante el desplazamiento de un automóvil, la pérdida del confort para
los ocupantes se alcanza cuando se supera una frecuencia de 1 a 2
oscilaciones por segundo, y la pérdida instantánea de adhesión o
contacto neumáticos-asfalto se localiza en un rango entre 10 a 20
oscilaciones por segundo, debido al efecto de resonancia en el conjunto
de la suspensión.
Desarme
Utilizar la pistola neumática exclusivamente para
desmontar los amortiguadores a sustituir, nunca para apretar.
No sujetar ni dañar el vástago cromado del pistón con
las herramientas utilizadas, ya que si se raya o daña dicha superficie,
la consecuencia posterior a medio plazo será que estas marcas
deterioran al retén y provocaran pérdidas de aceite, siendo esta avería
una de las causas más habituales de defectos en los Amortiguadores.
Utilizar siempre el compresor de Resortes adecuado,
observando previamente su correcto funcionamiento. No utilizar ningún
otro tipo de herramienta o utensilio para comprimir los Resortes de
la suspensión. Recordar que un Resorte mal comprimido con un elemento
inadecuado puede originar graves heridas.
Armado
Cebar (expandir y comprimir) el Amortiguador
nuevo en
la posición de trabajo del vehículo al menos 3 veces antes de su
instalación, para favorecer el correcto funcionamiento del mismo.
Utilizar Topes y Fuelles Protectores para
mayor duración de los amortiguadores, si el modelo lo requiere de
fabrica.
En el caso de columnas Mac Pherson que
permitan la sustitución del Amortiguador cartucho, se debe
tener en cuenta que después de sustituir el cartucho gastado y antes de
colocar el nuevo, es necesario verter un poco de aceite de motor en la
columna vacía. Este aceite permitirá la disipación del calor del Amortiguador
cartucho.
Armar todo el conjunto de suspensión sin ajustar tuercas y tornillos
(solamente arme, acerque las tuercas y tornillos de forma tal que todo
el conjunto quede armado pero que puedan moverse libremente, luego
hacer pisar el vehículo en sus 4 ruedas para que la suspensión quede en
la posición de trabajo, de esta forma la suspensión se comprime y
acomoda hasta su posición estática normal, evitando una torsión y
compresión excesiva en los bujes de goma de suspensión, una vez
hecho esto y con el vehículo apoyado sobre sus 4 ruedas recién proceder
al ajuste final de los componentes de la forma indicada y al valor
establecido para cada vehículo según datos del fabricante, utilizar
siempre una llave dinamométrica para apretar las tuercas y tornillos al
par de apriete especificado.
Una vez sustituidos los amortiguadores, comprobar la
correcta presión de los neumáticos, el balanceado y el correcto reglaje
de las cotas direccionales: Convergencia o divergencia, avance y caída.













